¿Hay algo malo en mí?

Sensible a las críticas del disfraz, el dolor de un sensible ser se convierte en la pregunta ¿hay algo malo en mí?

Te lo digo desde ya: No hay nada malo en ti cariño, tus potenciales se han inhibido por circunstancias entrelazadas.

Pasó que un día algo pasó, te sorprendió, tomó tu atención y con tu maquinita en rodaje, lo interpretaste en negativo. “Esto pasó porque hay algo malo en mí”, pensaste. Desde ahí tu potencial se usó para comprobar repetidamente, en diversas circunstancias de tu vida, que esa creencia era exactamente como la estabas pensando. Es posible que no lo veas tan claro, pues a veces este proceso es inconsciente.

¿Qué crees que hay de malo en ti? O ¿Por qué lo crees?

Piénsalo, tal vez a flor de piel o en el rincón más protegido de tu interior, se encuentra ese yo sensible, encogido, en emociones complejas, molesto, quizás tratando de esconder un aspecto que disgusta o duele. Quizás has pensado; “Como quisiera que fuera distinto, pero soy así”, conformándote.

Quizás leas esto con la esperanza de encontrar en estas líneas, qué es eso que puedes arreglar/eliminar/ despertar en ti, para cambiar tus resultados, y con todo mi corazón quisiera dejarte palabras que te hicieran sentido. Lo que más resuena en mí es: estás completx. Así es, no te falta nada. Quien eres en autenticidad, detrás del disfraz del ego, es más que suficiente para lograr lo que sea que quieras, para ser lo que tú elijas.

Manifestamos, co-creamos. Tenemos potencial para influir, para hacer que sucedan las cosas, con tanto, tanto poder, y diría que la mayoría de las veces ni siquiera lo notamos. Nuestra poderosa mente, con infinito  potencial, como las ramas de un árbol creciendo en medio del bosque sin cesar, creará cuanto y más sea necesario para abundar de eso que estás pensando. Más y más cada vez, y así es como anquilosamos creencias en nuestro preciado cerebrito, pues físicamente, al recorrer esa idea tantas veces con tu mente, termina siendo una especie de cicatriz, rígida. Así es, empieza a existir físicamente.

Tu maquinita (cerebro/mente) es tu herramienta de mayor poder, y dependiendo del contenido que proceses con ella, impactarás en uno u otro resultado, tal cual como sostengas una idea, con cada elemento de tu pensamiento. Cada palabra, cada articulación, cada emoción, es parte de una experiencia simbólica, solo una, de infinitas posibilidades. Cada realidad es resultado de un pensamiento, pues será que si por ejemplo piensas que eres flojx, así tal cual lo manifestarás en el espacio, y reafirmarás esa creencia, una y otra vez.

Muchas personas acuden a mi consulta, pensando que hay algo malo en ellas, somatizando distintos síntomas, resultados de creencias limitantes acerca de ellas y ellos mismos. Si no fuiste vistx, cuidadx, escuchadx, amadx, cobijadx, validadx, abrazadx, contenidx, acompañadx, etc., por el contrario quizás fuiste sobreprotegidx, insultadx, abandonadx, rechazadx, criticadx, maltratadx, etc. O tal vez nada de eso, solo te encontraste solx, teniendo espacio para actuar y tener experiencias de resiliencia a muy corta edad. Lo que sea que hayas experimentado, en algún momento lo interpretaste, y yo hoy vengo a decirte que dicha experiencia puede ser vista desde otras perspectivas, y eso es exactamente lo que deseo para ti.

No importa qué, pero tu experiencia fue enjuiciada, interpretada por ti o por otros, y eso marcó creencias que hoy te están limitando. Conformaste en tu sistema de creencias acerca de ti y el mundo una forma de pensar en ti que no es justa. No lo es, si hay un solo pero que hoy te esté frenando, si te estás dando excusas para no hacer lo que sea que quieres hacer, o quedándote donde no quieres estar. Si resuenas cualquiera de las anteriores, es que no te estás dando lo que mereces tan solo por el solo hecho de existir.

Tienes todo el derecho de ser libre y auténticx, de experienciarte con todo lo que hay en tu potencial, de elegir por ti, de priorizarte y decidir libremente, sin estar mirando la cara de otros, sin esperar que otros aprueben o estén de acuerdo con tus decisiones. Lo mereces y punto.

Basta que tú te elijas, que decidas por y para ti. No hay nada malo en ti, el problema está cuando desde el ego te juzgas, te criticas, te comparas o te cuestionas (tu ser auténtico no lo haría). Es tu responsabilidad dejar delimitarte e ir tras tus sueños. Obviamente si lo quieres y lo eliges, puedo acompañarte, pues me encanta ser compañera de ruta de quien ha elegido por si mismx.

Espero haberte inspirado, un abrazo enorme,

Fran Milos.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba
Abrir el chat